Ferrari dio un paso histórico con la presentación del Luce, el primer modelo totalmente eléctrico. El debut se realizó en Roma, una ciudad simbólica para la marca, donde comenzó a escribir su leyenda deportiva hace casi ocho décadas.
El modelo estrena una arquitectura inédita para el Cavallino Rampante, con cuatro puertas y cinco asientos, una configuración nunca antes vista en un vehículo de producción de la marca. Además, incorpora una plataforma específica desarrollada íntegramente en Maranello.
Su sistema de propulsión está compuesto por cuatro motores eléctricos, uno en cada rueda, que entregan una potencia máxima combinada de 1.050 caballos y un torque de 990 Nm. También tiene suspensión activa controlada eléctricamente y dirección en las cuatro ruedas. Gracias a esta configuración, acelera de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y supera los 310 km/h de velocidad máxima.
La energía proviene de una batería de 122 kWh, también diseñada y fabricada por Ferrari, que ofrece una autonomía superior a los 530 kilómetros y admite una carga rápida de hasta 350 kW.
El Luce se destaca por su diseño llamativo -para un modelo de la marca-, junto a una aerodinámica optimizada con soluciones activas para mejorar eficiencia y estabilidad. Ofrece el coeficiente de resistencia aerodinámica más bajo en la historia de los autos de producción de la marca.
En su interior cuenta con instrumentación digital y mecánica, un panel central articulado y un total de cuatro pantallas con tamaños de 12,9, 12, 10,1 y 6,3 pulgadas. A esto se suma un sofisticado sistema de sonido desarrollado específicamente para este modelo.
En cuanto a sus dimensiones, el Ferrari Luce mide 5.026 mm de largo, 1.999 mm de ancho y 1.544 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.961 mm. Declara un peso en vacío de 2.260 kg, una distribución equilibrada de peso (47% adelante y 53% atrás) y un baúl con 597 litros de capacidad.