El Volkswagen Mission Efficiency es un prototipo presentado como “el auto eléctrico de producción casi en serie más eficiente del mundo”. Es una muestra del potencial de tecnologías que podrían llegar a modelos de producción a gran escala.
Con un coeficiente aerodinámico de 0,158, el modelo estableció un récord entre los vehículos homologados para circular por ruta. También consiguió un consumo de 6,48 kWh/100 km en una prueba ideal, realizada a 68 km/h constantes y sin utilizar sistemas periféricos.
En una medición oficial de 1.278,36 kilómetros entre Wolfsburg y Viena, registró 7,51 kWh/100 km incluyendo las pérdidas de carga, o 6,89 kWh/100 km sin contabilizarlas. El recorrido se completó con una velocidad promedio de 67,72 km/h y una máxima de 138 km/h. Su batería de 54,9 kWh netos necesitó una sola recarga y, al llegar a Viena, todavía disponía de una autonomía restante de 164 kilómetros.
La eficiencia del Mission Efficiency es posible gracias a su carrocería con forma de lágrima, el reducido frontal y soluciones como los bajos carenados, las ruedas traseras revestidas y los deflectores de las llantas. Además, el techo y la tapa del baúl incorporan paneles solares de 370 W, capaces de aportar hasta 30 km de autonomía diaria.
El prototipo utiliza un motor eléctrico de 99 kW o 135 CV y tecnología de la plataforma MEB+ con tracción delantera, compartida con modelos como el ID. Polo y el ID. Cross. Su diseño de cuatro plazas y 481 litros de baúl combina componentes de aluminio, fibra de carbono y aramida.
Este concepto recupera el espíritu del Volkswagen XL1, el híbrido enchufable presentado en 2013. Demuestra cómo la aerodinámica y la eficiencia del sistema de propulsión pueden reducir el consumo de los autos eléctricos.