Opel amplió la gama del Corsa en Europa con la llegada del nuevo GSE, una configuración desarrollada para combinar prestaciones deportivas con motorización eléctrica. El modelo comparte numerosos componentes con el Peugeot E-208 GTI, ya que ambas marcas forman parte del grupo Stellantis.
La nueva versión utiliza un motor eléctrico delantero que desarrolla 281 caballos de potencia y 345 Nm de torque. Además de la tracción delantera, incorpora un diferencial autoblocante Torsen multidisco que mejora el comportamiento dinámico y la capacidad de tracción.
La puesta a punto también incluye suspensión deportiva con menor despeje, dirección recalibrada y un sistema de frenos de alto rendimiento. El hatchback cuenta además con tres modos de manejo: Sport, Normal y Eco, con distintas configuraciones de potencia y velocidad.
Gracias a estas modificaciones, el Corsa GSE puede acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 5,5 segundos, lo que lo convierte en el Opel de producción más rápido. A esto se suma una velocidad máxima de 180 km/h.
La batería es de iones de litio y posee una capacidad útil de 51 kWh. La marca alemana todavía no confirmó la autonomía, aunque indicó que el sistema de gestión térmica fue adaptado para soportar un uso más exigente y deportivo.
En diseño, el modelo se diferencia por incorporar paragolpes específicos, llantas de 18 pulgadas, alerón trasero y detalles exteriores en negro. El interior también suma elementos específicos, como asientos deportivos con apoyacabezas integrados, revestimientos en Alcantara y costuras amarillas.