En la unidad probada, con el nivel de equipamiento Exclusive, la climatización utiliza un sistema automático, es decir, que el usuario fija una temperatura y el vehículo se encargará de dosificar el frío (o calor), la cantidad de aire y las bocas de salida a utilizar. Estos sistemas amparan un modo semi-automático, pudiendo imponer el usuario la potencia del ventilador y las salidas deseadas.

Los controles del climatizador están resueltos de manera simple, con tres elementos circulares, los laterales con tres teclas cada uno y al centro una pantalla. En la izquierda se escoge la temperatura y la función Auto(mático), a la derecha lo referente al flujo de aire: las toberas y la potencia del ventilador.
Los controles están a mano, pero muy abajo, apartados de la vista, algo que no es tan dramático teniendo en cuenta que, una vez escogida la temperatura, el cerebro electrónico hace muy bien su trabajo, permitiendo desentenderse del asunto. En cuanto a la distribución del aire, una vez comprendido como apuntar el flujo con las bocas redondas, se aprovecha la tercera salida central para disfrutar de un buen caudal en el rostro sin congelarse la mano derecha.

< Anterior Día 25 – Plazas traseras
Siguiente > Día 27 – Estéreo