Florencio Randazzo y Amado Boudou estuvieron recorriendo el 5° Salón del Automóvil donde quedaron sorprendidos por una de las míticas máquinas que se exhibieron en el Ford Kinetic Design Hall, el Ford Mustang Shelby GT500 Cabrio.
El ministro del interior, conocido por su pasión por los autos e imitando la rápida reacción de este ícono de la marca del óvalo, le ganó la butaca del conductor al titular de la cartera de economía para inspeccionar minuciosamente uno de sus vehículos predilectos.