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PRUEBAS

23/09/2011

Prueba: Audi A1 1.4 TFSI S-Tronic Ambition

El A1, no sólo es atractivo, al conducirlo se transforma en un objeto de deseo, donde Audi ha instalado una artillería tecnológica que lo distingue entre sus pares. A continuación te contamos todo acerca del “chico” de la casa de los cuatro anillos.

Prueba: Audi A1 1.4 TFSI S-Tronic Ambition

El A1 Project Concept (abajo en la imagen), mostrado por Audi en el Salón de Tokio 2007, anunciaba cómo sería el modelo más chico de la casa de los cuatro anillos. Simple y coherente, daba la sensación de haber sido sacado de un único molde. Una vez lanzado comercialmente, el auto de producción respetó casi en su totalidad las lineas de aquel estudio.

Comparte la plataforma con otros modelos del Grupo VW como el Seat Ibiza y el VW Polo y su diseño respeta estrictamente el lenguaje de Audi, resultando en un compacto elegante y atractivo. En línea con el Citroen DS3, el A1 elige el futuro en lugar de lo retro y si alguien objeta los 122 CV del 1.4 TFSI, recuerde que puede optar por el S1, la versión más picante de este pequeño, y disfrutar de sus 185 CV.

Al observarlo, la figura del A1 resulta simpática. En el frente, el ADN de Audi se presenta en la clásica grilla con forma de trapecio invertido, con vértices redondeados, marco cromado y los cuatro anillos que certifican su pertenencia a esta familia premium. El resto es inédito, alterando las líneas conservadoras de la marca y que le otorgan esa imagen moderna, juvenil, deportiva.

Los faros extendidos son diferentes a lo conocido, con contornos resaltados por las luces diurnas de LEDs, que se conectan automáticamente, respetando la reglamentación europea. Además de la entrada de aire principal, se observa una pequeña en su base y dos en los extremos donde van montados los antiniebla, como marco inferior pequeño labio con función de carga aerodinámica. En el capot, los laterales moldeados inician el dibujo de los laterales.

El perfil está dibujado por líneas curvas, pasarruedas musculosos con llantas de aleación de seis rayos y neumáticos de muy bajo perfil 215-40. La elíptica línea de techo, se destaca con el recorte de distinto color dándole un toque diferente a cualquier otro modelo.

En la zaga se destacan las líneas de la marca, con un pequeño deflector en la línea de fuga del techo, escape cromado y grandes grupos ópticos con tecnología LED. Dado que estos últimos se encuentran ubicados en el portón trasero, en caso de levantarlo el vehículo quedaría sin ninguna señal de advertencia y es de destacar la solución que ha sido la incorporación de dos pilotos en los laterales del baúl que cumplen la función de luces de emergencia.

En comparación con sus competidores, supera en dimensiones al Fiat 500 y al Mini, es más chico que un Alfa Romeo MiTo y similar al Citroën DS3.

Interior

El habitáculo es lógico para un auto con menos de 4 m de largo. Al ocupar las plazas delanteras, los contrapuertas envolventes y la consola central de importante volumen generan la sensación de haber abordado un auto deportivo. Las butacas en posición baja, cuentan con todas las regulaciones mecánicas, como se recomienda cuando es necesario cuidar el peso general del vehículo para disponer de potencia.

El cuerpo queda bien “calzado” gracias a las contenciones laterales que se lucen en las curvas, sumándose las opciones de alcance y altura del volante para lograr la óptima posición de conducción con la espalda bien apoyada. Los asientos cuentan con un buen desplazamiento del respaldo y longitudinal que permite acceder a las plazas traseras, con aceptable lugar para las piernas, favorecido por el piso plano. Correcta visibilidad en los planos frontal y transversal, mejorable en el punto ciego de cruce y hacia atrás.  Como todo compacto bicuerpo la capacidad del baúl no es su fuerte, aunque los casi 300 litros de capacidad se incrementan a 1.000 cuando se pliegan los asientos.

Audi siempre se caracterizó por lograr interiores destacables y el A1 no es la excepción. Todos los materiales utilizados en los tapizados, apliques, empalmes y terminaciones corresponden a un vehículo premium. La combinación de colores oscuros con los cromados, resultan muy equilibrados, aunque no son tan sobrios, coincidiendo con el carácter joven del modelo.

El tablero es simple y de fácil lectura, con medidores de aguja para RPM, velocidad, temperatura de motor y nivel de combustible, localizados entre los dos primeros displays con el ordenador de a bordo más otras informaciones. El volante revestido en cuero posee los comandos para operar la computadora, el audio, y la telefonía celular y detrás de los rayos horizontales sobresalen las levas de cambio manual, ascendente a la derecha, descendente a la izquierda.

La consola principal contiene el pomo de la selectora de cambios, por encima del correspondiente a los mandos del climatizador con eficientes distribuidores; el sistema de audio posee múltiples funciones anexas que se proyectan en la pantalla ubicada más arriba, donde también se programa el navegador.

Resumiendo, la dotación es muy completa y como tal es importante tomarse su tiempo para conocer todas sus posibilidades y aprovecharlo en toda su dimensión. Vale la pena.

Seguridad

Los seis airbags -frontales, laterales y de cortina-, sumados al control de estabilidad y a la tecnología de los frenos, demuestran el nivel del equipamiento de seguridad.

Performance

Buena velocidad máxima teniendo en cuenta la potencia disponible y resistencia a vencer con importante área frontal y correcto Cx 0.33, en 6ª alcanza los 197 km/h a 5.200 rpm, en 7ª aumentó 3 km/h llegando a los 200 con el tacómetro en 4.250 rpm; pero no se descarta alguna brisa en el largo tendido, vale considerar a menos de 200 km/h como real.

Buena aceleración desde 0 teniendo en cuenta los 1.300 kg en orden de marcha, llegó a 100 km/h en 9s3 y es destacado el poder de reacción en velocidades medias, condición valorada en la gestión de superar vehículos en ruta como se destacó en el A3.

Fueron muy buenos los registros comprobados al momento de exigir los frenos, de disco en las cuatro ruedas, ventilados en las delanteras, más la tecnología EBD, repartiendo la intensidad de acción al apretar el pedal, que permitieron incluso algunos excesos en la no recomendada maniobra de frenar doblando.

La eficiencia de este laureado motor, luce en toda su dimensión a la hora de evaluar el consumo de combustible. Llama la atención que en modo automático conecte la 7ª a 60 km/h en avenidas cuando la condición del tránsito lo permite. Potencia la economía de combustible el sistema Start/Stop que detiene el motor cuando se mantiene apretado enérgicamente el freno en los semáforos, sin riesgo de sufrir bocinazos al reanudar la marcha, pues el arranque es de rápida reacción al liberar el pedal. La importante energía eléctrica que consume el arranque se recupera en la desaceleración al momento de soltar el acelerador, liberando al generador que la toma del motor y en eso produce consumo.

Ficha técnica y equipamiento

Motor

En cuanto a las características del motor y la caja S tronic de 7 marchas y doble embrague, dado que son prácticamente los mismos que equipan al Audi A3 1.4 FSI, lo invitamos a revisarlos en esa prueba. 

En el caso del A1, homologa 122 CV vs los 125 CV del A3, pero sigue esgrimiendo las propiedades que le permitieron ser galardonado con el premio de Motor del Año” entre los de su misma cilindrada durante dos años consecutivos. Además, debe agregarse que en Europa está exento del gravamen de matriculación gracias a la economía de combustible y por ende, su baja emisión de gases contaminantes.

Dinámica

La dirección está correctamente asistida para un auto que propone una conducción divertida, relación directa y acotado radio de giro de apenas 5.3 m. Lo anterior, sumado a sus dimensiones y las 7 relaciones de caja aprovechando el torque de amplia gama de RPM del motor, lo hacen un buscapié en el tránsito urbano. A la hora de estacionar, por la mejorable visibilidad hacia atrás, se extrañan los sensores de aproximación.

En función del confort y salud del conjunto neumáticos/llantas, el navegador debería tener una función incorporada que informara cuáles son las calles asfaltadas y en buen estado para no exponerse a roturas ni al sufrimiento físico de sus ocupantes.

Con la estudiada disposición general de los componentes, que hasta ubicó a la batería por debajo del auxilio temporal, se logra casi 60/40 de distribución de peso con bajo centro de gravedad. Esto luce en toda su dimensión cuando se prueba el slalom, en circuito trabado y retomes, donde tuvo un comportamiento casi neutro; influye en esto último el bajo perfil del neumático prácticamente sin deriva. En situaciones extremas, optando por la opción S (Sport) y disfrutando del cambio manual desde las levas, con el ESP combinando energía de motor, bloqueo transversal electrónico y freno por rueda, transita sin ir de trompa obedeciendo mansamente a quién lo comanda. No se llega al límite con esta motorización, seguramente sí esto ocurra en la versión de 185 CV.

El destacado cuadrilátero de apoyo lo hace estable para recorrer distancias en ruta; sólo requiere algo más de atención en la conducción por su dirección muy directa, que gana resistencia en pos de sensibilidad cuando aumenta la velocidad. En viajes largos, especialmente en autopistas, se nota la ausencia del control de velocidad crucero que aporta confort en esta gestión.

Conclusión

El A1 representa la incursión de Audi en el segmento de los deportivos compactos, de gran aceptación entre jóvenes de espíritu sin distinción de edad. Por su contenido y la performance comprobada podemos predecir el mismo resultado que los otros modelos de la casa de los cuatro anillos, en constante competencia por el podio en todos los segmentos donde interviene.

 

Textos: Alberto Juárez

Fotos: Mariela Romeo / Prensa Audi





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